
Así se vivió la Temporada A
Desde el 18 hasta el 24 de marzo de este 2024, la programación de la Temporada A del Huila Festival Internacional de Música en su primera edición, superó las expectativas del público asistente.
Un concierto didáctico de voz, tiple y piano inolvidable para las niñas, niños y adolescentes asistentes a esta cita que contó con el apoyo de la Dirección Seccional de Administración Judicial de Neiva.
¡Las voces de las infancias y adolescencias huilenses se hicieron escuchar con risas, cantos, preguntas y juegos que hicieron de este espacio un encuentro para reír, divertirse, aprender y sentir!
Agradecemos el compromiso de las personas tutoras o cuidadoras legales que acudieron a la cita para acompañar a nuestras personitas invitadas especiales de este festival.
Por respeto a cada una de las niñas, niños y adolescentes, se evitó tomar registros fotográficos en los que sus rostros y voces (datos personales) quedaran expuestos, así que solo se compartirán estas dos imágenes del inicio de la jornada que terminó con niñas y niños en la tarima del auditorio José María Rojas de Neiva, inventando canciones, riendo y disfrutando de ejercer sus derechos fundamentales en el espacio que el Huila Festival Internacional de Música abrió para cada una de ellas y ellos junto con la compañía de grandiosas personas y artistas como Martina Zarama, Cristian Ramírez, Wilson Prudhomme y Oriol Caro.


Juan Camilo Palacino (@jcpalacino) nos invitó a reflexionar a través del viaje sonoro de la guitarra sobre el mundo y las maneras en que se ejercen relaciones de poder que reducen a los seres humanos a ciclos de violencia, guerra y dolor.
Con la ejecución de obras como Tres piezas para guitarra (1923) de Carlos Chávez , o, Los pajarillos no cantan (1987) de Jaques Wildberger, propició cuestionamientos sobre las formas en que los humanos se relacionan y crean la historia. También nos regaló un mensaje de esperanza al llevar a las(os) asistentes a soñar sobre el arcoíris con el arreglo del compositor Toru Takemitsu.
Sin duda, este Recital de Guitarra de la Temporada A (Marzo 2024) del Huila Festival Internacional de Música regaló a Neiva y al Huila una experiencia importante para reflexionar sobre el mundo, la vida, el poder y la historia a través de la música.

La cantautora huilense María Vanedi (@mariavanedi) trajo toda su magia creativa y con su música maravillosa que fusiona ritmos folclóricos con elementos alternativos y de vanguardia, entregó contundentes mensajes de amor por la vida, por la naturaleza, de reconciliación y de fraternidad. ¡Nos dejamos llevar y escogimos creer!
Además, trajo consigo la valiosa compañía y presencia de otras importantes personas y artistas como sus invitadas especiales de la noche: el maestro bogotano Daniel Linero (clarinetista y saxofonista) director de Linero Jazz Quartet y Sexteto Linero; la maestra Carolina Ramos (Cantautora y compositora) y una de las voces huilenses más importantes de la música andina colombiana; y el maestro huilense Juan Camilo Ciro (Tiplista, compositor y educador), reconocido por sus majestuosas interpretaciones en el cordofono icónico colombiano y por integrar importantes agrupaciones de música andina colombiana, así como de propuestas musicales que fusionan el jazz con ritmos andinos.
Para el Huila quedará el regalo de un grupo de artistas que se hicieron amor puro por la música y por el arte, regalando sus versiones preciosas de canciones e improvisaciones vocales e instrumentales que elevaron la experiencia sensitiva de la noche.

Carolina Camacho nos llevó con su voz a un viaje por las distintas percepciones sobre la muerte, lo que es, o, lo que representa. Su magistral ejecución vocal de un repertorio cuidadosamente elegido estremeció a quien la escuchó.
Por supuesto, Rodrigo Pardo ejecutó con maestría el piano, creando las sonoridades necesarias para colorear el canto, las palabras, los mensajes entregados en cada canción, lied o chanson, llevándonos a dialogar desde la música sobre distintos acontecimientos que incluso están presentes en la vida cotidiana y que son atravesadas por la muerte, el adiós y el reinicio.
Obras como Habladurías de Antonio Estévez, que es una fulía (ritmo o estilo musical típico de la costa de Venezuela) generaron sobresaltos interiores que difícilmente pudieron ser ocultados por quienes asistieron a esta velada musical. Otras, como Del cabello más sutil de Fernando Obradors nos llevó a repensar el concepto de crecer o cambiar de edad como una forma de morir y volver a nacer para vivir otras experiencias, por ejemplo a través del amor. También hubo espacio para llorar con canciones como Sólo las flores sobre ti de Federico Mompou, cuya letra y poética implícita se fusionó perfectamente con la voz y el piano.

Oriol Caro y su maestría en el tiple nos llevan a recorrer y conocer la música colombiana con todos los sentidos y sin duda este recital de Tiple y Voz, junto con el tenor Wilson Prudhomme nos permitió adentrarnos a todo un universo de sonoridades únicas que la mixtura entre el hacer artístico de estos artistas y este cordófono icónico nos permite reconocer.
El repertorio instrumental de obras para tiple que hacen parte del libro "52 Obras originales para Tiple Colombiano Solista", que son referente para el estudio académico e instrumental en el país, y canciones de música colombiana como Negrita, El sol murió, Si te vuelvo a besar, entre otras, enriquecieron el encuentro musical de la tarde huilense.

Martina Zarama y Cristian Ramírez, dos jóvenes pianistas en formación nos llevaron a soñar y a sentir con cada obra musical ejecutada, que a su vez nos hicieron recorrer otros lugares del mundo y a tener otras miradas de la vida hecha música.
En este recital, las manos y corazones en escena fueron el símbolo que la música eligió para permitir que imagináramos que un mundo en el que las niñas, los niños y las(os) adolescentes como artistas en escena es posible y merece todos los esfuerzos.

Blanca Uribe hizo de la noche un encuentro único y extraordinario para la historia de Neiva y el Huila. Además de alegrarnos y dejarnos fascinadas(os) con su majestuosa ejecución instrumental solista de músicas colombianas, nos hizo vibrar al ejecutar a cuatro manos con Wilson Prudhomme, representativos bambucos, joropos, pasillos y otros ritmos hechos obras arraigadas a la cultura colombiana que varias personas tarareaban suavemente con evidente conmoción.
La maestra "Blanquita" nos hizo reír, llorar, motivarnos, cuestionarnos, conmovernos y soñar con la belleza de la vida a través de la música al compartirnos historias, anécdotas, ideas y pensamientos sobre lo que ha sido para ella caminar al lado del arte musical, del piano y de seres maravillosos que le regalaron la posibilidad de dar tanto a este lugar del mundo.